
Si estás a punto de tener un bebé y es tu primera vez, seguramente te surgirán muchas dudas sobre cómo será tu estancia en el hospital y que debes hacer durante el trabajo de parto. Aquí te resolvemos algunas dudas.
Una de las preguntas que te formularás en primera instancia es ¿cuándo debo ir al hospital? La recomendación más generalizada es que debes acudir hasta que las contracciones se presenten cada cinco minutos, duren 60 segundos y las sientas por alrededor de una hora.
Algunos médicos sugieren que las madres primerizas pueden esperar en casa hasta que les cueste trabajo respirar durante las contracciones.
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Acabo de leer un libro buenisimo que trae mucha información para cuidarte durante tu embarazo e incluso trae secciones que habla del parto al igual que los cuidados básicos para tu bebé.
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Tintes durante el embarazo
Cuando estas embarazada hay ciertas cosas que no son recomendables como practicar deportes extremos, consumir alcohol y café en exceso, fumar, etc., y a esta larga lista de impedimentos se suma el no teñirse el cabello, ya que se dice, podría causar daños en el desarrollo del feto, pero, ¿es verdad?, ¿está comprobado científicamente? Nosotros nos dimos a la tarea de investigarlo, y a continuación te lo explicamos todo.
Hay que reconocer que existen pocos estudios que han examinado los efectos del uso de tintes en mujeres embarazadas, además de que presentan resultados contradictorios y poco concluyentes. En 2005, una investigación sugirió que había una asociación entre pintarse el pelo durante la gestación y el cáncer infantil, sin embargo, tras aquella revelación y hasta la fecha, un gran porcentaje de investigadores y organizaciones científicas han afirmado categóricamente que es poco probable que cuando una mujer usa productos químicos en el cabello, antes o durante el embarazo, se incremente el riesgo de tumores cerebrales u otros defectos congénitos en el bebé. Una de ellas es la Organization of Teratology Information Specialists, que asegura que no se detectaron cambios en el desarrollo fetal de animales, a los cuales se les aplicaron tintes en dosis 100 veces más altas que las que se usan normalmente en seres humanos.
Y es que, es fundamental mencionar que cuando una embarazada se aplica un tinte en el cuero cabelludo, sólo una pequeña cantidad de las sustancias químicas y colorantes que contiene se absorbe a través de la piel para luego eliminarlas mediante la orina, lo que significa que es mínima o casi nula la porción de químicos que llegarían hasta el bebé, y en caso de que eso suceda, no le provocaría problema o daño alguno.
Por si decides hacerlo …
Considera las siguientes precauciones que la Food and Drug Administration recomienda:
- Espera hasta el segundo trimestre de tu embarazo. Mientras se comprueba y se asegura al 100% que no hay riesgos, evítate la preocupación constante y píntatelo tras los primeros meses. Será lo más conveniente si tomamos en cuenta que durante éstos se forman los órganos vitales, la cabeza, el cuerpo y las extremidades del bebé .
- Aplica el tinte lo más rápido posible y procura hacerlo en una habitación con suficiente ventilación para prevenir los gases u olores que te podrían ocasionar náuseas y mareos
- No olvides usar guantes, así impedirás el contacto directo con tus manos
- Enjuaga el cuero cabelludo meticulosamente tras haberlo aplicado
- Consulta con tu doctor, coméntale tus inquietudes y temores; nadie mejor que él para guiarte en la dirección correcta pues conoce a la perfección tu historia clínica
Muchas embarazadas se han pintado el cabello sin que eso haya tenido consecuencias negativas, aun así, recuerda que cada mujer es diferente y tiene un embarazo y una forma de reaccionar particulares. Lo importante es que no te paralices por miedos infundados, que te sientas saludable y a gusto con tu apariencia en esta etapa tan importante de tu vida.
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Mascotas durante el embarazo
Las mascotas siempre nos acompañan en los buenos y malos momentos, por ello todas quisieramos que estuvieran con nosotras durante el embarazo. ¿Pero esto es posible? Desafortunadamente esto depende del animal que tengas.
Los animales más comunes que tenemos como mascotas son perro y gato por esa razón nos enfocaremos a hablar de ellos.
Si es un perro tu mascota durante el embarazo debes de considerar:
En general, no supone ningún riesgo para la salud. Sin embargo, si es de gran tamaño, es recomendable que reciba entrenamiento, pues podría saltar sobre tu viente mientras estás acostada o sentada.
Una preocupación común es si podría lastimar al bebé, por ejemplo, si lo jalan o empujan, podría sobresaltarse, e incluso morder. En este sentido, es importante que comprendas que no puedes dejarlo solo con tu hijo, quien será muy pequeño para saber cómo tratarlo, y que entiendas que tu mascota finalmente es un animal que obedece a su impulsos. Otras recomendaciones son:
- Llévalo al veterinario para que lo revise y le aplique las vacunas necesarias
- Identifica los hábitos que podrían ser un problema y empieza a corregirlos. Por ejemplo, si tu perro está acostumbrado a andar por toda la casa, coloca algo que le impida el paso a la habitación del bebé, de esta forma aprenderá que no puede entrar ahí.
- Háblale del bebé, aunque no lo creas, puede sentir celos y hasta tristeza con la llegada del nuevo integrante (eso lo viví durante el embarazo de mi hermana y su perrita schnauzer, eran super unidas pero ella sintio demasiado celo del bebé y se deprimio bastante).
- Acostúmbralo a la presencia de niños en la casa, para ello puedes invitar amistades que tengan hijos, o utilizar un muñeco: cárgalo y salgan a pasear los tres para que empiece a habituarse.
Si es un gato tu mascota durante el embarazo debes de considerar:
Probablemente has escuchado sobre la toxoplasmosis, una infección que se contagia por el contacto directo con parásitos provenientes de las heces de gato, pero también por el consumo de carne de cerdo o res cruda o mal cocida, y que está contaminada con quistes de Toxoplasma gondii, parásito causante de la enfermedad.
Pero para que un felino produzca heces infecciosas, tiene que contagiarse, y esto no es posible si no sale a la calle y come carne bien cocida. Un dato importante es que este padecimiento se presenta con mayor frecuencia en los que viven en el exterior, pues la probabilidad de que ingieran una presa contaminada es mayor. De esta forma, no es necesario que te deshagas de él, sino que extremes precauciones. Nosotros te aconsejamos:
- Pedirle a alguienmás qeu cambie su arena o limpie el lugar de donde defecta
- Lavar su arenero con frecuencia, ya que los estudios indican que para que las heces contaminadas se vuelven infecciosas deben estar expuestas al ambiente de uno a cinco días.
- Utilizar guantes al cambiar la arena y lavarse las manos, ya que se indica que para contraer la enfermedad por ingestión, se necesitaría tocar las heces contaminadas y a continuación tocarse la boca, sin haberse lavado las manos, o por medio de otra acción que haga que lleguen al sistema digestivo.
Ya sea que tengas perros, gatos, reptiles ó aves, es importante que antes de tomar una decisión, platiques con tu médico y que juntos decidan lo mejor para ti y tu hijo.
Foto: Información Gatuna
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¿Cómo superar el miedo al parto?
Van pasando los meses y cada día estás más cerca de verle la carita a tu bebé: tienes la canastilla preparada, el nombre escogido y hasta le has comprado su primera ranita y pañales. Sin embargo, la recta final hacia el momento del parto no siempre se afronta con la misma entereza: muchas mamás, especialmente las primerizas, suelen sentir un cierto temor o respeto profundo hacia el momento de dar a luz. ¿Irá todo bien? ¿Surgirán complicaciones? ¿Nacerá sano mi bebé? ¿Sabré identificar una falsa alarma? ¿Cuáles son los peligros de la anestesia o de la episiotomía? Y, muy especialmente, ¿hasta qué punto dolerá traer un bebé al mundo?
La preparación al parto, es por tanto, fundamental, para llegar a este mágico momento con toda la entereza e información posible. Consultar al médico o a la matrona todas las dudas que tengas, desde las más simples hasta las más embarazosas, supone un primer paso hacia tu propia tranquilidad y la de tu bebé. Las revistas y libros especializados, y las clases preparto son también excelentes fuentes de información, indispensables para aclarar cualquier tipo de incertidumbre. En estas clases, además, recibirás una preparación y ayuda extras para sentirte mejor física y anímicamente una vez llegado el momento: ya sea mediante ejercicios de respiración, o con las eficaces clases de yoga prenatal, la relajación es clave para mantener la calma, especialmente durante las contracciones (el período más doloroso), justo antes de recibir la anestesia epidural o raquídea.
Otro truco eficaz para combatir tus miedos es hablar, no ya sólo con tus médicos (que serán, en definitiva, quienes mejor te asesoren) sino con otras mujeres embarazadas o incluso aquellas que ya hayan pasado por un alumbramiento con anterioridad. Hablando descubrirás que no eres la única, y que las mismas dudas e inquietudes pasan por la cabeza de casi cualquier primeriza. Compartir tus temores con las más expertas te ayudara a afrontar el parto desde la perspectiva de quien ya sabe lo que es y por lo que se pasa. Eso sí, no te dejes influir en exceso por las experiencias negativas, y aprende a relativizar: muchas veces, lo peores tragos son los que más se recuerdan o sobresalen por encima del resto. Recuerda que el umbral del dolor es diferente para cada una.
Por último, y para curarte en salud, asegúrate de que cuidas tu dieta manteniendo una alimentación equilibrada, y practica de forma regular un ejercicio ligero como la natación o el aquagym. Mantener el estrés ‘a raya’ y controlar la ansiedad en tu día a día te ayudarán a llegar con la cabeza fría al momento del parto. Eso sí: antes de embarcarte en una actividad física de cualquier tipo, consulta antes con tu medico para que te aconseje cual sería la más adecuada para ti.






