Yoga Facial.
Práctica ejercicios de yoga facial, ya que ayudan a liberar los gestos cotidianos y sus marcas en la piel, los rasgos se moldean y la tensión facial se disuelve.
Los músculos del rostro mejoran la hidratación, circulación sanguínea y regeneración celular del rostro, recuperando lozanía en pieles envejecidas, demacradas o carentes de tono.
Ejercicios con el rostro
- Calentamiento. Realiza círculos suaves con el cuello. Inhala al subir la cabeza y exhala lentamente al bajarla. Realiza 10 círculos hacia un lado y 10 en sentido contrario. Este ejercicio ayuda a relajar el cuello, la cara y la mandíbula y prepararte para realizar el resto de los ejercicios de la mejor manera.
- Relaja ojos y frente. Cierra los ojos, respira suavemente y ábrelos lentamente. Sin mover la frente, imagina un reloj, mueve los ojos hacia las 12, luego a las 3, a las 6, a las 9 y a las 12. Repite el giro 10 veces y luego en sentido contrario 10 veces más. Esta postura refresca e hidrata los ojos, además de relajar la tensión en la frente. Es ideal para ti que permaneces mucho tiempo frente a la computadora.
- Suaviza mejillas y labios. Infla de aire las mejillas y transfiere el aire de un lado a otro, por lo menos 5 veces o hasta quedar sin aire. Repite el ejercicio cuatro veces. La zona de la mandíbula por lo general guarda mucha tensión y este ejercicio es útil para relajarla y suavizar tu expresión.
- Destensa cuello y mandíbula. Lleva tu cabeza hacia atrás y mira hacia el techo, relajando cuello y hombros. Traga saliva al tiempo que presionas la punta de la lengua en el paladar. Luego gira la cabeza ligeramente hacia la derecha y traga saliva, después hazlo hacia el otro lado. Repite cuatro veces. Este ejercicio fortalece los músculos del cuello y relaja los músculos faciales.
- Descansa frente y ojos. Abre los ojos como si estuvieras sorprendida, sin arrugar el entrecejo o la frente. Enfoca tu atención en un punto por 10 segundos. Repite cinco veces. Este ejercicio fortalece los músculos oculares, descansa la mirada, da brillo a los ojos y reduce la tensión de la frente y entrecejo.
- Canta “aaahhh”. Coloca la mano derecha sobre el pecho y la izquierda sobre la coronilla. Con los ojos cerrados, abre la boca, inhala por la nariz y al exhalar canta “aaahhh”. Repite cinco veces. El sonido “aaahhh” crea una vibración en el pecho que abre el corazón. Este ejercicio te conecta con tu ser, relaja todo el rostro y le da una sensación de bienestar a tu rostro.
- Afloja la mandíbula. Libera la mandíbula y abre la boca. Deja que la punta de la lengua descanse detrás de los dientes inferiores y relaja la cara. Observa tu respiración. Coloca, sin presionar, las yemas de los dedos en la parte inferior de la mandíbula. Este ejercicio ayuda a liberar la tensión de la zona y mejora la circulación sanguínea en toda la cara.
- Desintoxica el rostro. Inhala profundo por la nariz, haz puños con las manos y aprieta todos los músculos faciales. Luego exhala a la vez que abres la boca, sacas la lengua, mueves los ojos hacia arriba y abres las manos. Repite tres veces. Este ejercicio estimula la circulación sanguínea del rostro.
- Medita. Haz puño con la mano izquierda y envuélvela con la derecha, con los dos pulgares juntos. Cierra los ojos e inhala por la nariz y exhala lentamente por la boca, de tal modo que la respiración llegue a los dedos pulgares. Repítelo por 3 minutos. Este ejercicio relajará tu mente y refrescará la expresión de tu rostro.
- Ejerce el arte de sonreír. Cierra los ojos y respira lentamente. Recuerda o imagina algún momento grato. Lentamente eleva las comisuras de los labios hacia las orejas. Cuando sonreímos hacemos muchos gestos que a la larga se convierten en líneas de expresión marcadas en el rostro. Al realizar este ejercicio, podrás liberar la tensión de las mejillas y aprender a sonreír de forma franca y relajada,
Yoga Gravitacional

Es un sistema basado en la kinesiología y el yoga, donde se usa un tipo de columpio al estilo acróbata. Su objetivo es lograr una óptima tracción de toda la espina dorsal. Lo anterior beneficia, en especial, a las personas que sufren de problemas de columna (en los discos, vértebras, alteraciones o desviaciones).
Entre sus beneficios se encuentran:
- Alivio a los dolores de cabeza, cuello y espalda. Distender las contracturas musculares, cervicales y sacro-lumbares.
- Aumentar el flujo de sangre al cerebro.
- Mejorar la vista.
- Estimula el crecimiento capilar.
- Favorece la concentración mental.
- Alivia el stress.
- Descongestiona las piernas (drenaje linfático) y los órganos pélvicos.
- Previene la celulitis.
- Aumenta el retorno de la sangre venosa al corazón.
Antes de reaccionar, detente …

Vivimos en un mundo sobrecargado a nivelsensorial. Todo el tiempo nos impactan los espectaculares en las calles, las imágenes en la televisión, las luces y ruidos de las patrullas y ambulancias.
Este medio ambiente nos obliga a vivir de forma intensa e impulsiva, y a olvidarnos de saborear la comida o de realmente estar con la persona que estamos conversando, y ¿qué pasa?, que al final pareciera que vivimos de forma mecánica y nos sentimos agotados.
¿Qué tan sobrecargada está nuestra vida de estímulos externos que nos sacan de nuestra calma interior?, ¿cómo podemos mantener la paz en medio del caos?, ¿cómo aprender a vivir cada momento de la vida tal como es?
Para lograrlo, aplicar la quinta rama del yoga a nuestras vidas puede hacer la diferencia. Pratyahara (viene de dos palabras sánscritas: prati: alejar, y ahara: comida o impresión del exterior que entra al cuerpo).
El objetivo es bajarle al tipo y a la cantidad de estímulos e impresiones sensoriales y mantener la atención en nuestro silencio interno.
¿Cómo practicar Pratyahara y aprender a vivir en el momento presente?
- Realiza un ayuno de radio y televisión.
- Evita las impresiones sensoriales negativas,como ver violencia o ambientes ruidosos.
- Escucha música que te relaje y no te altere.
- Aléjate de las malas compañías que no nutran tu espíritu ni lo eleven.
- Practica la meditación con los ojos abiertos pero mantén la atención adentro.
- Contempla el cielo, el océano o los árboles.
- Haz una mono-dieta de té, arroz y verduras por un día, una vez al mes.
- Crea impresiones positivas en tu hogar como un altar, pon flores o prende un incienso.
- Apaga tu celular el fin de semana.
- Antes de comer, huele tus alimentos y disfruta el sabor de cada platillo.
- Evita fantasear en el futuro y traer las memorias del pasado, enfócate en vivir la multidimensionalidad de cada instante .
Posiciones básicas de yoga
Perfecciona paso a paso la postura del perro boca abajo, una de las más recurridas en Hatha Yoga.
1. Postura del niño
Comienza hincándote con las rodillas y pies juntos.
Coloca glúteos sobre los talones y deja caer el cuerpo hacia el frente. Pon los brazos a tus costados y relájalos. Escucha como inhalas y exhalas pero, sobre todo, conéctate contigo misma.
Realiza 10 respiraciones

2. Posición cuatro puntos
Con una inhalación eleva el torso suavemente y ponlas palmas de las manos justo debajo de tus hombros. Separa las rodillas al ancho de la cadera y mantén la espalda recta y alargada.

3. Posición Variación
Coloca los metatarsos en el piso y comienza a elevar tu cadera hacia el cielo. Imagina que el cóccix quiere alcanzar el techo y siente un pequeño giro de la cadera hacia el mismo sentido. En esta posición, concéntrate en mantener la espalda lo más recta posible, en respirar y crear espacio entre cada vértebra de la columna.
Practica 10 inhalaciones y exhalaciones

4. Posición Perro boca abajo
La postura conocida como sánscrito como Adho Mukha Svanasana, la podrás lograr con la práctica. Estira progresivamente las rodillas sin perder el foco del cóccix hacia el techo. Abre bien los dedos de tus manos y empuja ligeramente el piso para sentir la fuerza en los brazos. Expande tu pecho, lleva los hombros hacia atrás relajados y mantén el abdomen contraído. Respira todo el tiempo. Trata de estirar tus piernas con cada exhalación hasta que los talones logren tocar el piso.
Haz 10 respiraciones y sal lentamente de la postura.







