
Las bodas son momentos muy especiales, no sólo para los novios, también para sus familiares y amigos cercanos. Checa todo lo que necesitas saber para que ese día estés impecable.
La fecha
Si la boda es fuera de tu ciudad deberás considerar el clima del lugar donde será realizada.
La hora
Toma en cuenta la hora a que empieza la boda, si es antes de las 6:00 p.m. será menos formal que si empieza después.
El lugar
Deberás tomar en cuenta en dónde se llevará a cabo la boda:
- Si es al exterior en un jardín, te permitirá un atuendo menos formal.
- Si es en un salón, generalmente el código de vestuario es de etiqueta.
Por último, tener en cuenta estas dos sencillas reglas
- No usar blanco si no eres la novia, a menos que la invitación lo indique (Ej.: bodas en playa).
- No usar negro ni lentejuelas en bodas al medio día.
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Zapatos para novias en invierno
Abrirse paso entre charcos, montañas de hojas y nieve, vestidas con un delicado traje de novia, no es una tarea fácil ni cómoda: aunque las bodas de invierno tienen un encanto especial, la meteorología puede jugarnos una mala pasada, y acabar complicando nuestro día más de lo debido.
Para ahuyentar los fríos y ‘resbalones’, lo mejor es apostar por un zapato cómodo, sofisticado y elegante, que se adapte a las inclemencias del tiempo, y luzca en nuestro pie como la mejor de las sandalias.
Los botines combinados con stilettos, los pumps que mezclan piel, encaje y detalles de cristal o plumas, o las socorridas botas cerradas con lazada, son algunos de los modelos más populares, aunque no los únicos.
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Todo lo que debs saber si tu boda es en invierno.
Diciembre, enero, febrero… meses blancos y ¡muy fríos! Si tu fecha de boda se aproxima, es posible que aún estés pensando cómo afrontar los numerosos y ‘frioleros’ inconvenientes que pueden darse en una ceremonia invernal: invitados ‘congelados’, temperaturas bajo mínimos, viento, lluvia, nieve… ¿Quieres saber cómo convertirte en ‘La Reina de las Nieves’ por un día? Te damos algunas ideas para que el ‘día B’ sea lo más cálido posible.
- Ya sea con escote palabra de honor, tirantes o espalda al descubierto, tu vestido debe ser siempre el que tú elijas, independientemente de la temperatura. Los mejores aliados para combatir el frío: los complementos. Estolas de piel de armiño, boleros con plumas, capas de lana, pashminas… Todo un lujo con el que dar un toque ‘made in Hollywood’ a tu look de novia, sin dejar de estar calentita.
- Aunque no cedas en el diseño de tu vestido, aprovéchate de las rebajas de la ‘temporada baja’, y cerciórate de que en el taller lo confeccionen con los mejores tejidos para combatir las temperaturas ‘bajo cero’: combinando encaje con sedas, lanas y piel, lograrás esquivar al frió sin perder un ápice de glamour.
- Las piezas desmontables son otra opción muy de moda entre las novias, no sólo para jugar con dos looks (el de la Iglesia y el banquete, casi siempre mas cómodo), si no para disponer de una versión ‘extra cálida’ entre la ceremonia y el convite.
- Las románticas antorchas y velas son clave a la hora de darle un toque de calidez a tu gran día: en el jardín, en la entrada a Iglesia, en los centros de mesa, en las fotos… Las velas darán ese toque de luz que a veces falta en los días más grises del invierno.
- Para entrar en calor, nada mejor que un buen banquete, plagado de platos cálidos y deliciosos: una crema de setas y trufas para abrir boca, solomillo de ternera o pato al horno como plato principal, y una delicada selección de licores y cafés.
- Aunque en invierno es fundamental aprovechar al máximo las escasas horas de luz al día, no te arriesgues con los horarios: piensa que el mal tiempo puede ‘jugártela’ incluso cuando la predicción sea de lo más favorable, provocando retenciones de tráfico, atascos y toda suerte de inconvenientes difícil de controlar. ¡Dale margen a tus invitados para que lleguen a tiempo!
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Cinco razones para celebrar una boda íntima
Es posible que, siendo niña, y quizá inspirada por los finales felices de los cuentos de príncipes y princesas, soñases con una suntuosa boda, con cientos de invitados y un espectacular banquete. Sin embargo, hoy en día las bodas íntimas están al alza, y cada vez son más las parejas que se dan el ‘sí quiero’ rodeados por un número de invitados que podría contarse con los dedos de las manos. Si crees que una boda sólo es una boda cuando estás rodeada por cientos de personas, toma nota: te damos cinco razones ‘de peso’ para celebrar la tuya en la más estricta intimidad.
- Elegir el entorno de tus sueños puede ser más fácil de lo que parece. Ya te hayas enamorado de una diminuta capilla durante tu última escapada rural, o quieras casarte en esa cala en la que veraneabas de pequeña, elegir un entorno encantador en el que daros el ‘si quiero’ es mucho mas sencillo si reduces tu lista de invitados a la mínima expresión. El lugar donde celebrar el banquete sigue las mismas reglas: ¿no te apetece cambiar el clásico y tradicional salón de bodas por un coqueto restaurante, una galería o el interior de un pequeño yate?
- En casi todas las bodas el banquete se lleva casi la mitad del presupuesto… menos en la tuya. Ya sea por una mera cuestión de ahorro, o porque prefieres invertir el dinero en un menú de lujo o un vestido de cuento, los trucos y medidas anticrisis se evaporan como por arte de magia cuando celebramos la boda y el banquete en la intimidad.
- Una boda pequeña te permite concentrarte más y mejor en la organización, disfrutando del proceso en lugar de acumular cantidades ingentes de estrés que sólo vas a poder liberar una vez te encuentres disfrutando de tu luna de miel… Al fin y al cabo, el camino es casi tan importante como la meta.
- Por una vez podrás olvidarte de los cientos de proveedores que es necesario contactar cuando se organiza una boda: una ceremonia de pequeñas dimensiones te permitirá encargarte por ti misma de los arreglos y los pequeños detalles artesanales que hacen de tu día un momento especial, único e irrepetible. Elaborar a mano los regalos para las invitadas, diseñar los centros de mesa, redactar de tu puño y letra las invitaciones… ¿Se te ocurre algo más personal?
- Por último, la verdadera magia de celebrar una boda íntima: al contrario que en las grandes recepciones, no estarás rodeada por incontables rostros que incluyen toda suerte de invitados ‘de cortesía’, a los que también debes saludar, y junto a los que posar en la correspondiente foto entre cucharada y cucharada del postre… Piensa que, en una boda más pequeña, sólo estarán presentes aquellos a quienes realmente quieres ver: padres, hermanos, mejores amigos… con los que compartir de cerca cada segundo.
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El protocolo del banquete de bodas.
La colocación correcta de los invitados, el sentido de las mesas o los brindis son importantes a la hora de planificar los detalles del banquete
En cuestiones de protocolo no todo vale; por eso, y para que no metas la pata a la hora de distribuir a los invitados o abrir el vals, es importante que te sepas ‘al dedillo’ una serie de pautas, que hagan que celebres un banquete redondo. ¿Quieres saber las más importantes?
- Lo primero: distribuir correctamente a los invitados en cada mesa. Este tipo de listas son muy delicadas y suelen consumir bastante tiempo a los novios durante los preparativos: antiguas rencillas familiares, o la posibilidad de vivir algún que otro momento incómodo, convierten esta tarea en un auténtico puzzle que a veces es difícil encajar. Eso sí, para respetar el protocolo, las normas son claras: la forma correcta de hacerlo es por núcleos familiares (hermanos, primos, familiares lejanos), aunque también se puede organizar en función de los grupos de amigos, del trabajo, edades y estado civil. En lo que respecta al orden de las mesas, cuanto más cerca estén de la presidida por los novios, mayor será el grado de intimidad que los invitados tengan con ellos…
- Una vez sentados, es tradición que los novios compartan la mesa presidencial con los padrinos, familiares cercanos y el sacerdote que haya oficiado la ceremonia, o con los amigos más íntimos en el caso de que los padres estén separados, divorciados o no quieran compartir mesa por alguna razón. Las mesas más prácticas en estos casos, las redondas, ya que te evitarán tener que decidir qué comensal preside qué mesa, y son más prácticas a la hora de incluir invitados de última hora. Eso síi: intenta siempre que el número de comensales sea par, y que se sienten alternativamente hombre y mujer.
- Una vez llegado el gran momento, lo más correcto es que los invitados, incluidos los padrinos, estén presentes en el comedor cuando los novios hagan su entrada, por lo que el aperitivo y la sesión de fotos deberán estar coordinados. Asimismo, el banquete no se inaugura hasta que la novia comienza a comer, por lo que es mejor dejar los saludos para después de los primeros platos, si no quieres que tus invitados se mueran de hambre…
- Durante los postres, es tradición que los padrinos o amigos íntimos de los novios den un breve discurso, que suele terminar con un brindis. La apertura del baile la realizan los novios, y suele ser un vals: tras bailarlo unos minutos, el padrino toma el relevo, mientras que el novio saca a la madrina a la pista.






