¿Por qué no funcionan las dietas?

LA DIETA ES MUY COMPLICADA
Los pautas alimentarias no deben incluir alimentos que no se encuentran en los mercados habitualmente o propuestos de menús que no se adoptan a tus hábitos culinarios o que exigen demasiado tiempo: una propuesta así tiene los días contados.
ME QUEDO CON HAMBRE
Algunas propuestas por sus Ingredientes (incluyen una cantidad insuficiente de fibra e hidratos de carbono) y por ser demasiado restrictivas, provocan una sensación de hambre intenso. 13% de las mujeres reconoce haber seguido una dieto muy baja en calorías (lo recomendable es que no esté por debajo de los 1,200) para adelgazar rápidamente También sucede lo mismo cuando se dejan pasar demasiadas horas entre una comida y la siguiente.
SE ME ANTOJA ALGO DULCE
Tienes que poder permitirte algún capricho de vez en cuando una onza de chocolate negro aporta sólo 25 kcal. y 50 g. de requesón son 50 calorías. Los alimentos dulces tiene lo virtud de que activan la producción de serotonina, la llamado hormona de lo felicidad. Que te pases un día no quiere decir que yo esté todo perdido. Piensa que rectificar es de sabios y si te equivocas no tienes que tirar la toalla.
LA DIETA ME ABURRE
Los regímenes monótonos cansan y perder peso no debe suponer que cada comida sea un sacrificio. Hay muchos tipos de verduras, de frutas, de pescados, de carnes, de salsas ligeras .. con los que puedes preparar platos apetecibles y saludables.
Tip para consumir 2 litros de agua:
Para cumplir con la recomendación de beber 2 litros de agua al día, también puedes tomar licuados.
Añade a un vaso de agua 10 fresas o 2 rodajas de piña; o 2 kiwis o 2 rodajas de sandía y endulza con fructosa o sustituto de azúcar. Si la fruta está dulce, no es necesario que añadas azúcar. Corta en trozos las frutas y pon las en la licuadora, mezcla y pon el jugo en una botella para ir bebiendo durante el día.
Si vas a la playa, puedes congelarla en la noche anterior y llevártela tal cual. Aunque las frutas exprimidas pierden parte de su contenido en fibra y vitaminas, lo más importante en este caso es que hidrata y refresca sin que apenas aporte calorías.
Adelgaza sin pasar hambre
Adapta tu alimentación a tu vida real. Cuánto, cómo, cúando y dónde comer.
Adelgazar es el objetivo número UNO para las mujeres, sobre todo cuando se acercan ciertos eventos especiales, fechas conmemorativas o las vacaciones. Sin embargo, y pese al empeño y la ilusión inicial, los expertos confirman que casi el 70% de las que empezamos una dieta la abandonamos a los dos meses. ¿El motivo? Pues la mayoría porque la consideramos aburrida. En otros casos, el problema es que la dieta es muy estricta, lo que provoca lógicos ataques de hambre. Consecuencia: acabamos comiendo más y ganando peso (el temido efecto yo-yo).
Para lograr perder peso, en muchos casos no es necesario hacer dieta, basta con cambiar algunos hábitos. Es habitual, por ejemplo, pensar que saltarse una comida puede ayudar a bajar más rápido o que los productos light adelgazan, pero ninguna de las dos creencias es cierta.
Por eso, para perder ese par de kilos que tanto nos molestan te proponemos corregir esos errores bastante comunes. No se trata de comer menos, sino de forma distinta. Recuerda que comer bien adelgaza, así que, casi sin darte cuenta, sin hacer dieta, sin poner en peligro tu salud y sin pasar hambre, puedes perder esos kilos.
CUÁNTO COMER
Pequeños raciones bien repartidos o lo largo del día. Así evitarás lo sensación de hombre y lo ansiedad
CÓMO COMER
Despacio y en un ambiente agradable. Es importante que te sientes en lo mesa y te concentres en lo que comes. Olvídate de comer de pie, mientras lees el periódico o ves lo tele, yo que esos prácticas te Impiden disfrutar de los alimentos, lo que hace que tomes más cantidad.
CUÁNDO COMER
Lo ideal son 5 veces al día (hasta 6 si ingieres algo antes de ir a dormir). Establecer unos horarios de comidos y cumplirlos. Evito picar entre horas. Si no te saltas ninguno de las 5 comidas desayuno, medio mañana, comida, merienda y cena, es difícil que sientas hombre entre horas y así ayudar o prevenir enfermedades como lo obesidad o lo diabetes.
DÓNDE COMER
Lo mejor es en casa. Pero no siempre se puede.
Una práctica cada vez más habitual es llevarse la comida al trabajo. Lo recomendación es combinar legumbres, cereales y verduras, por ejemplo, una ensalada de lentejas con arroz, pimiento y cebolla.
Trucos para bajar de peso.

¿Quieres perder rápidamente y de manera segura esos kilitos que tienes de más? Es fácil, haciendo pequeños cambios en tu alimentación.
- Si te gusta la leche por las mañanas, prueba a toma un té de manzanilla, yerbabuena o limón, endulzado con un sobrecito de sustituto de azúcar, o medio vaso de leche, pero totalmente descremada.
- Saltate el aguacate en las comidas, pues es grasosito. No se vale ni en el sushi.
- Busca satisfactores rápidos como pan integral, arroz cocido (no frito), verduras crudas o cocidas y frutas. Estos alimentos te hacen sentir llena por más tiempo y casi no tienen grasas.
- Para acelerar el metabolismo y quemar más calorías, consume potasio. Está presente en plátanos, papas, carne de res, coliflor y jugo de naranja.
- No olvides beber mucho agua sola.
Cinco claves de oro para mantener la línea
1. En la variedad está el gusto. Es necesario planificar los menús con un poco de antelación para que éstos sean variados y más completos. Diversificar ayuda a no aburrirse y no desmotivarse a la hora de seguir una dieta, así como a adquirir hábitos de alimentación que nos ayuden a mantenernos de ahora en adelante.
2. Poco a poco. Para perder peso y no recuperarlo hay que tener paciencia, pues se requiere un cambio de hábitos. Modificar la manera de comer no se hace en dos días.
3. Atención a lo que bebes. Las grasas y el alcohol son los componentes de la dieta más calóricos. Por ello son los que más se deben controlar y moderar en la dieta. Pon atención no sólo a lo que comes sino, sobre todo, a lo que bebes: una cerveza tiene casi las mismas calorías que un bistec.
4. Moderación y sentido común. Para reducir el número de calorías y bajar de peso hay que comer menos. Para lograrlo, cuando comas fuera de casa elige dos primeros platos en lugar de un primero y un segundo. Si eres consciente de que tu dieta es desequilibrada y, por ejemplo, consumes demasiadas grasas, reduce su ingesta, pero no te impongas un régimen demasiado restrictivo.
5. Haz cinco comidas al día. Este punto es tan o más importante que los anteriores. Así que nada de saltarte el desayuno, la comida o la cena, ya que provoca que los niveles de leptina bajen y, en consecuencia, tu apetito aumenta. Para mantenerse, más vale realizar cinco com idas moderadas a lo largo de la jornada, que dos o tres más copiosas.
10 tips para bajar de peso y conservarte
No solo es bajar de peso, es conservarte, es cambiar tu filosofía en torno a la comida y aplicar algunas estrategias de cocina para tener éxito.
Mantener un peso saludable es un gran reto, la clave para adherirte a un plan de nutrición radica en estar verdaderamente dispuesta a cambiar las cadenas de comportamiento. De lo contrario te pondrás obstáculos en el camino. Estos 10 tips te guiarán hacia un nuevo estilo de vida.
1. De poco sirve comer ensaladas si las bañas de aderezos: Un par de cucharadas de salsa tipo César contienen más de 300 calorías. Opta por las vinagretas o simplemente espolvoréalas con hierbas y pimienta. Yo adoro el sabor del limón.
2. Detente cuando estés llena: Toma en cuenta que la señal de saciedad que emite el estómago tarda en llegar al cerebro hasta 20 minutos.
3. Si en tu primera semana perdiste más de 2 kilos y en la segunda 200 gramos ¡no te desanimes! Tu organismo atraviesa por mesetas y fases de adaptación. En este caso haz ligeras modificaciones, por ejemplo, toma un vaso de agua fría antes de desayunar para activar tu metabolismo.
4. Olvídate del refresco una semana. Esta acción podría traducirse en una pérdida superior a las 2 mil calorías. Te aseguramos que pronto verás un par de centímetros menos en tu cíntura. Beber agua saborizada te ayudará en la transición.
5. No permitas un ayuno mayor a 8 horas, pues comienzas a almacenar glucógeno y grasas.
6. Cocina de forma creativa. Haz tus platillos agradables a la vista, decóralos, ponlos en platos alegres. Nadie, ni tu, sentirá que es dietético.
7. En la cocción de los alimentos está el secreto de la buena digestión Aunque mueras por una carne término medio, mejor pídela bien cocida. Ayudarás al tránsito intestinal.
8. Evita cenar frutas con alto índice glicémico como el mango, así como productos con más de 10 g de grasas.
9. Al cocinar deja calentar muy bien el aceite, de esta manera sellarás tu alimento y permeará menos grasa al interior.
10. Pregunta a tu médico sobre la posibilidad de apoyarte en medicamenteos con sibutramina. Generalmente se recomiendan cuando ya padeces sobrepreso considerable u obesidad. Debe ser prescrita por un especialista.
Via | Revista Balance
Una dieta para después del embarazo.
Sabemos que durante el embarazo igual con eso de los antojos pues comiste de más, engordaste más de 10 kilos y tu ropa de antes ya no te queda.
Ahora después es momento de cuidarte, para recuperar tu forma, pero ten paciencia, cuesta algunos meses lograr esto.
Lo básico que tienes que hacer es:
- Sigue una dieta equilibrada rica en verduras, frutas, proteínas, hidratos, calcio.
- Reduce las grasas saturadas y no abuses del azúcar.
- Sal a la calle, da largos paseos con el cochecito del bebé, o nada al menos tres días en semana.
Te recomendamos la siguiente dieta:
Desayuno:
- Un vaso de leche desnatada
- 40 g de pan, o 6 galletas tipo María, o 30 g de cereales de desayuno sin azúcar.
Media mañana:
- Una pieza de fruta.
Comida:
- Tallarines (30 g) con verduras: calabacín (50 g), calabaza (50 g), puerro (50 g)
- pechuga de pavo (120 g) a la plancha.
- Pera y pan (30 g).
Cena:
- Ensalada de lechuga, tomate, pepino, espárragos
- huevo duro.
- Kiwi.
Reglas para mantener en la dieta

Para mantener tu metabolismo activo no debes saltarte ninguna comida principal ni tus dos colaciones diarias.
Para adelgazar y conservarte en tu peso, no debes comer en pocas cantidades, sino empezar a ver tu alimentación como un estilo de vida saludable y sustituir unas comidas por otras, pero nunca debes dejar de comer, por eso aquí te mostramos algunas recomendaciones para que no abandones la dieta.
- Si sueles comer fuera de casa, las ensaladas deben convertirse en las protagonistas de tus menús, junto con las carnes blancas y suaves, preparadas siempre a la plancha o al vapor, con unas gotitas de aceite de oliva.
- La comida japonesa es una excelente opción ya que es sana, rica en vitaminas y baja en calorías. La encuentras en cualquier parte y a cualquier hora; además contiene todos los ingredientes necesarios para que sobrevivas después de un intenso día de trabajo. Sólo excluye del menú los platillos capeados o con mucha sal.
- Debes comer entre comidas snacks o colaciones bajos en calorías como: zanahorias, jícamas o pepinos con limón y chile, una manzana, un yogur light, una taza de papaya picada, unas galletas integrales, una rebanada de jamón de pavo con queso panela, una barrita de cereal, una gelatina de dieta, una taza de palomitas sin mantequilla ni sal.
- Si eres una mujer disciplinada, un día de la semana come solamente fruta. Puedes comer toda la fruta que quieras, excepto las que tienen mucha azúcar como el plátano o el mango. Esto sirve para desintoxicar tu organismo y empequeñecer tu estómago. Un buen día puede ser el lunes, después de un fin de semana de romper la dieta.
- Si en la hora de la comida te pasaste de tragona, cena sólo uno de los siguientes alimentos: un yogur light, un pan integral tostado, una fruta, una ensalada verde, o una taza de caldo desgrasado.
- No te acuestes nunca con el estómago lleno, porque lo que más engorda es la cena.
- Disfruta de un “día feliz” en que esté permitido comer de todo y olvidar las restricciones. Ese día goza tu plato favorito, come postre y toma vino en la comida. Pero tampoco tires por la borda todo tu esfuerzo, sólo olvida las privaciones para afrontar la siguiente semana con más ánimo. Este día debe ser de preferencia sábado o domingo, que es más común comer fuera de casa.
- Si sales por un trago, hazlo en fin de semana y pide un vodka tonic, elaborado con vodka, agua quina y jugo de limón, ya que tiene muy pocas calorías.
- Acostúmbrate a tomar mucha agua natural, tanto entre comidas como durante éstas. Lleva siempre contigo una botella y a lo largo del día toma en pequeños sorbos un total de dos litros de agua, ni más ni menos.
Natación ejercicio para quemar grasa y reafirmar

La natación es uno de los deportes más completos, ya que intervienen casi todos los grupos musculares. Es considerada como una forma de ejercicio total, que además conlleva muy poco riesgo de lesiones, dado que el agua actúa como amortiguadora. Es excelente para el incremento de la flexibilidad, la tonificación corporal (sobre todo el pecho), la coordinación, aumenta la autoestima y la autoconfianza, y además ayuda a perder peso.
Si tomamos como ejemplo una persona de unos 60 Kg. a un ritmo medio, en 30 minutos de entrenamiento, nadando estilo crol puede quemar unas 230 calorías, 180 si el estilo elegido es espalda, 200 en pecho o 360 en mariposa, éste último es el estilo más complejo y queda reservado a las más entrenadas. Ve combinando: empieza con estilo crol, luego pecho, y termina de espalda.
Tipos de nado.
• Crol. Afina y alarga la silueta. Mejora los brazos, hombros, glúteos y gemelos.
• Pecho. Reafirma el interior de los muslos, tonifica el pecho y los brazos. No se recomienda si padeces problemas de espalda.
• Espalda. Mejora abdominales, pecho y la zona dorsal. Ideal para embarazadas y quienes sufren problemas de espalda.
• Mariposa. Moldea la silueta, es la modalida más técnica y exige mucha coordinación.
Quién puede practicar la natación
- Sedentarios que quieren dejar de serlo. La natación es una actividad placentera y poco agresiva, ideal para luchar contra el sedentarismo, porque la pueden practicar hasta los menos ágiles y entrenados .
- Quienes quieran reforzar la musculatura. Si empiezas a notar flacidez y falta de tono, verás cómo el agua refuerza la espalda, zona lumbar y cervicales, y trabaja la musculatura dorsal de una manera progresiva y relajada .
- Ideal para personas con sobrepeso. Es un deporte más que aconsejado para las personas con problemas de peso, ya que el efecto de la gravedad en el agua aligera el peso corporal y, por tanto, el movimiento es más fácil. Lo que hace la presión del agua es empujar el líquido de los tejidos y, sobre todo, la grasa hacia la corriente sanguínea.
- Adecuado para los mayores. Nadar es uno de los ejercicios más recomendados para la tercera edad. Basta con que la practiquen dos o tres veces por semana, durante unos 20 minutos Con una temperatura del agua de entre 32 y 34 grados se convierte el mejor remedio contra las enfermedades de carácter óseo, articular, muscular o motriz, propias de la tercera edad, y les proporciona una gran sensación de bienestar .
- Personas con patologías lumbares y cervicales. La actividad acuática proporciona una mejora de la zona dorsal de una forma progresiva y relajada .
- En el embarazo es el deporte más recomendado, siempre previa consulta médica.
- Ideal para los niños. Se adaptan muy bien al agua desde bebés. Aprenden a controlar sus reflejos y disfrutan mucho la ingravidez.
Colaciones en la dieta, que son y porque consumirlas
Colaciones se refiere a pequeñas porciones de alimentos que contengan hidratos de carbono complejos, proteínas y grasas, cuyo valor calórico sea aproximado a un 10-15% del total de la dieta. Deben ser consumidas a media mañana y a media tarde, entre los intervalos de cada comida principal.
La importancia de incluir las colaciones en la alimentación diaria radica en que nuestro organismo debe regular los niveles de azúcar en la sangre, y al mantener constantes estos niveles el cerebro recibe las señales de saciedad y por lo tanto produce esa sensación de bienestar que se refleja en un mejor estado de ánimo, mayor creatividad y mejor rendimiento en el trabajo o en las actividades diarias.
Se deben establecer horarios para nuestras comidas de manera que entre cada alimento haya un intervalo de tres a cuatro horas, si se alargan estos tiempos se produce una baja de glucosa (azúcar), apareciendo fatiga, irritabilidad, dolor de cabeza, etc. Y finalmente provocando que se coma en abundancia y desordenadamente.
Las colaciones forman parte de un estilo de vida saludable, pues al escoger nuestros alimentos de calidad y cantidad adecuadamente, con horarios establecidos, aunado a hábitos como el ejercicio constante, nos aseguramos de obtener una mejor nutrición, que se reflejará en una buena calidad de vida.
Tips para las colaciones
1. Planifica tus colaciones para la semana, anótalas y, basándote en ellas, cómpralas o prepáralas.
2. Compra frutas variadas e ingiere cada día una fruta diferente con un lácteo, por ejemplo.
3. Evita alimentos con gran cantidad de grasa y azúcar que lo único que hacen es llenarte y no te aportan calidad de nutrimentos.
4. Un paquete de papas fritas contiene gran cantidad de grasas y sal, y aporta alrededor de 550 kcal mientras que una fruta fresca aporta entre 60 a 80 kcal más vitaminas y fibra.
5. Las galletas simples son más saludables que aquellas con relleno (por su alto contenido en grasa y azúcar).
Comienza el plan para bajar de peso
Todos sabemos que a fuerza, ni los zapatos entran; pero si estás convencido de bajar de peso, sin excusa ni pretexto, te invitamos a reflexionar sobre los siguientes aspectos y decidir si en verdad este es el momento adecuado:
1. En dónde estás. Para establecer tu plan de acción, primero debes saber dónde estás parado. Evalúa tu estilo de vida actual e identifica los hábitos que deberás remplazar; considerando que eliminar viejas costumbres exige convicción, es importante que te fijes plazos para alcanzar ciertos logros. Si aplicas eso de que “a grandes males, grandes remedios”, acepta que los grandes remedios no se concretan en segundos. La remodelación de “tu casa” requiere de planeación, dedicación e inversión (no necesariamente de dinero).
2. Adónde quieres llegar. Para llegar a tu destino, sano y a tiempo, necesitas un vehículo que en este caso es tu estilo de vida. Tu éxito depende de modificar la dinámica de tu rutina. En otras palabras, que tu objetivo sea comer sanamente/hacer ejercicio y no bajar 5 kilos. Si te obsesiona el resultado final, ¿cómo vas a identificar la acción que te permitirá generarlo? Mejor concéntrate en lo que haces a cada momento.
3. ¿Tienes los recursos para ir en esa dirección? Es decir, ¿qué tan seguro te sientes de alcanzar tus metas? Aquí es útil “calificar” tu nivel de confianza para asegurarte de que la ruta elegida se adapte a tus necesidades. Identificar los obstáculos que hay en el camino (comes más al estresarte, al deprimirte, por no decir no a tus amigos … ) también es una buena forma de planear tu viaje como más te convenga.
4. ¿Aguantarás el trayecto? Si decides empezar haciendo ejercicio, define tu plan: frecuencia, duración, intensidad, lugar, etc.
Es más probable lograr tu meta si inicias modificando un área y trabajas en ella por lo menos mes y medio, para después seguir con otra. Puedes tener un mejor control apoyándote en una “bitácora de viaje”.
5. No excedas el límite de velocidad. Recuerda, la felicidad está en el camino y no en el destino. Si pretendes hacer cambios drásticos, pues te sientes más fuerte que Superman, lo más probable es que en unas semanas, cuando baje tu euforia, el esfuerzo termine por agobiarte y decidas dejarlo. Si no engordaste en 2 semanas, tampoco bajarás de peso en 14 días.
6. ¿QUé ruta tomar? Así como requirió tiempo acostumbrarte a ciertas cosas, que eventualmente se convirtieron en acciones mecánicas, tendrás que darte un tiempo razonable para hacer de tus nuevos hábitos un estilo de vida.
7. Acepta las escalas técnicas. Es normal que toda etapa de cambios incluya uno que otro tropezón; lo que no está bien es tirar la toalla. En vez de declararte perdedor, ubica qué te llevó a caer en la tentación y retoma el camino donde lo dejaste. Después de todo, bajar de peso es consecuencia de la serie de cambios que realices en tu día a día.






