¿Qué tipo de hombre es tu pareja?
¿Alguna vez te has preguntado por qué lo primero que le viste a tu novio son sus manos y, en sí, todos los galanes que has tenido tienen manos que para ti, lo expresan todo? Lo que te fijas en tu pareja puede tener un significado psicológico respecto a lo que buscas en tu pareja.
La parte del cuerpo masculino que más te atrae representa algo específico; lo que necesitas o esperas de tu pareja para que su relación vaya “viento en popa”.
LOS OJOS
• Si los ojos de tu pareja te matan es porque te sugieren a alguien tierno y comprensivo; te encantan los niños “lindos” y buscas tener a tu lado a alguien cariñoso, que no le dé pena demostrar su amor por ti.
LA BOCA
• Si sus labios te derriten, significa que para ti, lo más importante, es la comunicación entre tú y tu chavo; lo primordial es que siempre se platiquen todo, que tengan la confianza de decir
lo que les gusta y disgusta de ambos. Tú estás convencida de que la mejor manera de conocerse es hablando.
LAS MANOS
• Las mujeres que tienen esta preferencia buscan la fortaleza de su pareja ante cualquier problema, que sea muy capaz y sobresaliente en todo. Te gustan los hombres que sean independientes y que sepan hacer las cosas por sí mismos. Te encanta que planeen su vida y se fijen metas que, seguramente, cumplirán.
LOS BRAZOS
• Si es lo primero que checas de los hombres y no te importa si son muy musculosos o delgados, fíjate bien por que representan el poder y la fuerza de tu pareja. Para ti, el fuerte de la relación debe ser él, crees que no debe dar muestras de debilidad frente a ti o frente a los demás. Te gusta que sea firme en sus decisiones, algo lanzado y muy resuelto.
LOS HOMBROS
• Si éstos son tus favoritos, lo que anhelas de él es su apoyo incondicional. Deseas que tu galán esté contigo en las buenas y en las malas; pues, necesitas quien te levante cuando caigas y quien te felicite cuando triunfes.
EL PECHO
• Si crees que lo mejor del cuerpo masculino son unos buenos pectorales, para ti lo más importante es que tu pareja te brinde estabilidad y tranquilidad; quieres que tu adorado te cuide y te consuele cuando tengas broncas.
LAS POMPAS
• Si lo más sexy que puedes encontrar son unas pompis, tu buscas que tus relaciones tengan una buena dosis de aventura porque te encanta correr riesgos y andar siempre en el acelere con tu galán. Te fascinan las cosas nuevas y excitantes, te agradan las emociones fuertes y los noviazgos apasionados. Prefieres una noche salvaje y de superreventón, que una cena tranquila a la luz de
las velas.
¡Besame Mucho!
Ahora tendrás el pretexto perfecto para besar a tu pareja todo el tiempo, pues estudios demuestran que besar a tu pareja prolonga la vida y mejora la salud. Cuando besas a tu chico, aumentan sus ritmos cardíacos y la actividad de la tiroides, el páncreas y las glándulas suprarrenales, que liberan adrenalina.
También se inhibe el estrés y se estimula la liberación de la hormona oxitocina, creando una sensación de bienestar. Por supuesto, mientras más apasionado sea el beso, se estarán liberando más endorfinas, que pueden ser tan sedantes como una pequeña dosis de morfina, pero sin efectos negativos.
También ayudan a mantener en equilibrio los niveles de colesterol y a prevenir las caries -igualo mejor que la pasta de dientes- por la alta producción de saliva. Y, por si fuera poco, pierdes alrededor de doce calorías con cada beso. Está comprobado que los hombres que besan a su mujer por la mañana, tienen menos accidentes de tráfico y viven cinco años más. Además, los expertos aseguran que un beso “bien dado” es el mejor antídoto contra la depresión.
¿Tu primera experiencia sexual?
¿Va ser tu primera experiencia sexual o ya la tuviste? Si es bien cierto, la primera experiencia sexual es marco para conocer como van a ser las consecuentes. Tienes que saber que la primera vez para muchas chicas resulta fustrante.
Muchas mujeres suelen fantasear con su primera vez e imaginan algo mágico, pero la realidad es muy diferente, pueden surgir varios problemas en tu primera experiencia sexual: enfrentarte a algo desconocido, no saber como actuar, el dolor que pueda provocarte, etc.
Hay que tomar en cuenta que tienes que tener una identificación plena y previa con tu pareja para que tu primera vez sea satisfactoria y así, esa nueva etapa que estás comenzando reafirme tu sexualidad y tengas ganas de buscar nuevas experiencias. Ya que de los contrario si tu primera vez resulta mal, podría ser que tus relaciones siguientes se guíen con esa tendencia, ya sea que lo provoques inconscientemente.
Lo más importante para que tu primera vez sea satisfactoria y te ayude a ejercer tu sexualidad de forma plena y libre, es que estés conciente de que cuando alcanzas tu madurez sexual tienes la necesidad de buscar la relación sexual, y jamás debes ver el sexo como algo malo o sucio.
Te recomendamos que te informes lo más que puedas sobre sexualidad , así podrás estar segura del importante paso que darás.
¿El buen sexo es rápido?
Al contrario de lo que se piensa un acto sexual satisfactorio para una pareja debe sólo durar unos minutos.
Eso, al menos, es lo que dice una investigación llevada a cabo en Estados Unidos: un buen acto sexual debe durar entre 3 y 13 minutos.
Los participantes incluían psicólogos, médicos, trabajadores sociales, terapeutas familiares y matrimoniales y enfermeras que habían recogido datos de miles de pacientes durante varias décadas.
Se preguntó a los encuestados el promedio de tiempo que debe durar un acto sexual, desde la penetración del pene a la vagina hasta la eyaculación.
Y se les pidió calificar lo que consideraban “adecuado”, “deseable”, “demasiado corto”, o “demasiado largo”.
La encuesta, publicada en Journal of Sexual Medicine (Revista de Medicina Sexual) mostró que un acto sexual “adecuado” duraba de 3 a 7 minutos, uno “deseable” de 7 a 13 minutos, uno “demasiado corto” de 1 a 2 minutos y uno “demasiado largo” de 10 a 30 minutos.
Según los autores, con este estudio intentan “disipar dichas fantasías y alentar a hombres y mujeres con datos reales sobre lo que es un acto sexual aceptable”.
De esta forma, afirman, se podrán evitar decepciones y disfunciones sexuales.
Los expertos subrayan que estos resultados también tienen implicaciones para el tratamiento de la gente que problemas sexuales.
Muchas personas que están preocupadas porque creen que no pueden alcanzar la duración “ideal” de un acto sexual quizás piensan que padecen algún trastorno físico.
Pero tal como lo demuestra este estudio, es probable que estas personas se beneficien más recibiendo una terapia psicológica que tomando medicinas para lograr una ejecución sexual que se ajuste a ese “ideal”.
El amor es ciego.
Las últimas investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro han revelado que las personas enamoradas pierden la capacidad de criticar a sus parejas, es decir, se vuelven incapaces de ver sus defectos, lo que viene a confirmar aquel popular refrán que asegura que ‘el amor es ciego’. Se ‘desactiva’ la zona del cerebro encargada del juicio social y de la evaluación de las personas.
Se suprime, por tanto, la capacidad de criticar a los seres queridos, una situación que se reproduce tanto en humanos como en animales.
Estos avances están ayudando, por ejemplo, a responder a preguntas tan básicas, pero también tan enigmáticas y sugestivas, como qué pasa en nuestro interior cuando nos enamoramos, qué sucede en el cerebro o por qué sentimos -o no- deseo sexual.
El diccionario de la Real Academia Española define el amor como ‘un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser’.
Para Mara Dierssen, sin embargo, el amor es algo más simple: ‘Una adicción química entre dos personas’.
Dice esta investigadora que cuando existe enamoramiento de verdad se dan, en mayor o en menor medida, una serie de circunstancias comunes, como la atracción física, el apetito sexual o el afecto y el apego duradero.
Estos sentimientos desencadenan en nuestro interior un conjunto de alteraciones químicas que generan sustancias como la dopamina, responsable de la sensación de atracción, o la serotonina, implicada en los pensamientos obsesivos.
El análisis de estos aspectos, así como de la actividad cerebral, también ha permitido constatar que el cerebro de hombres y mujeres funciona de manera diferente en cuanto al amor se refiere y que cuestiones como los diferentes niveles de apetencia sexual tienen una explicación científica.
‘Se ha descubierto que existen diferencias entre géneros, de manera que el hombre es más sexual, tiene un apetito sexual más constante, mientras que la mujer es más sensitiva’, explica Dierssen.
Incluso la infidelidad afecta de manera diferente a unas y otras especies.
Se sabe, por ejemplo, que sólo el tres por ciento de los mamíferos son monógamos, como los ratones de la pradera, las orcas o el hombre, mientras que la gran mayoría son promiscuos.
No obstante, advierte Dierssen, un experimento llevado a cabo en ratones de montaña, caracterizados por su gran promiscuidad, ha permitido comprobar que la monogamia animal es genética y que una simple manipulación de los genes de estos animales puede hacer que los machos sean fieles a su pareja.

