La historia empezó por la afición al tenis de monsieur Lacoste (1904-1996). Su tenacidad, estrategia y finura en el juego le llevaron a formar parte del cuarteto llamado Los mosqueteros, junto a Henri Cochet, Jean Borotra y Jacques Brugnon. En 1927, Francia arrebató la Copa Davis a los norteamericanos con este equipo excepcional, que triunfó tres veces en los Internacionales de Francia, venció en dos ocasiones a Gran Bretaña en Wimbledon y otras dos en el Open de Estados Unidos en Forest Hill.
Fue precisamente antes de pelear por la Copa Davis cuando surgió todo… A René Lacoste le encantaba contar la anécdota: “La prensa americana me bautizó como El cocodrilo, después de la apuesta que hice con el capitán del equipo de Francia. Me prometió una maleta de piel de cocodrilo si ganábamos la Copa”. Un buen día, su amigo Robert George dibujó un cocodrilo y se lo bordó en el blazer cruzado que Lacoste vestía habitualmente en la pista. Aunque era mucho más grande que el actual y no iba cosido sino bordado, aquel fue el primer emblema que aparecía tan visible en una prenda de vestir.
En aquellos gloriosos años 20, hiciera frío o calor, los tenistas y golfistas competían vestidos con camisa de manga larga abotonada.
A René Lacoste no le debía parecer demasiado cómoda la indumentaria porque empezó a investigar sobre un tipo de prenda que facilitara los movimientos del juego de tenis. De esta forma, Lacoste creó el polo, una camisa de manga corta, cuello ribete–canalé y tejido ligero y transpirable a base de petit piqué, a la que, por supuesto, le grabaron el cocodrilo. El mundo del deporte empezó a vivir una pequeña gran revolución. En ?933, René Lacoste decidió asociarse con André Gillier, propietario y presidente de la compañía francesa de géneros de punto más grande de la época, para fabricar la camisa bordada y toda una serie de modelos de camisas deportivas para tenis y golf. Con el cocodrilo, claro.
Pasaron los años y, a partir de 1960, Lacoste dejó de vincularse únicamente a prendas deportivas para desembarcar de lleno en el diseño de ropa informal.
Notas Relacionadas
Ponte extensiones en el cabello
No son un accesorio exclusivo de las estrellas. Atrévete a usarlas y transforma por completo tu look, luciendo una melena larga y sin tener que esperar.
Las extensiones de cabello son mechones que se unen fácilmente a tu propio pelo para alargarlo o darle volumen, y estar siempre actual creando las fantasías que se te ocurran.
El cabello
Lo ideal es que elijas extensiones de cabello 100% humano, pues es el de máxima calidad y lo puedes tratar igual que a tu propio cabello, tiñéndolo y moldeándolo. El mejor cabello es el hindú, pues es de una calidad extraordinaria porque las mujeres hindús no lo someten a tratamientos químicos.






